Del griego khrysallis, que podría traducirse como oro, el término crisálida refiere a un proceso y también a una materia. Es la transición entre el estado de larva y el de imago (adultez). En ese tránsito el ser vivo se guarece en una suerte de cabina que le brinda protección en ese viaje evolutivo. Observada por el microscopio esa cápsula revela una suerte de estructura poligonal, la misma que aparece en distintos seres vivos, que ampliada y convertida en volumen hueco se transfigura en estas grandes esculturas agrupadas o diseminadas en el espacio de modo que puedan ser recorridas o habitadas y en todo caso, siempre vivenciadas como la huella de una experiencia de transformación. 

Relizadas artesanalmente en hierro soldado, galvanizadas y esmaltadas al horno.

Medidas Variables. Se hacen por encargo.